Duerme, niño duerme
Daniel Adrián Madeiro



Duerme niño, duerme;
sigue soñando con hadas y gorriones,
sigue andando por senderos de flores,
por verdes valles,
por bellos salones.
Duerme niño, duerme;
sigue el mundo de tu fantasía pura,
sigue andando bien con DIOS
y la hermosura,
sigue soñando...
que soñando eres feliz.
Niño frágil, no despiertes todavía,
no abras los ojos,
no pierdas la poesía.
Niño frágil, no despiertes aún,
por favor, no abras los ojos,
sigue niño que es mejor...
mucho mejor.
No despiertes niño que aún
no hay nada preparado,
no despiertes niño que aún
el mundo sigue odiando.
No despiertes niño,
quédate dormido,
dame tiempo para darte
un mundo lindo,
para que cuando despiertes
te reciba con dulzura,
sin lágrimas en los ojos,
sin heridas, sin arrugas.
Con las manos pobladas de flores,
con un canto alegre en los labios,
con una mente sin tristes recuerdos,
con mi amor y mi DIOS en las manos.
Duerme niño, duerme,
no quiero que me veas llorando;
duerme un poco más y al despertar
te entregaré un mundo manso;
y entonces tú y yo podremos
demostrar que aún amamos.
Duerme niño, duerme.

"Los adultos, tenemos que construirles un mundo mejor.
Un mundo mejor para todas las niñas y niños de la Tierra;
ese debe ser nuestro objetivo".

"El autor autoriza su publicación
para fines solidarios".
Daniel Adrián Madeiro

 

 

 

  

         

 

 

 

 

 

 

DiseñoWeb

Betsy

 

 



contador gratuito